La Galería Fernández-Braso acoge, hasta el 23 de abril, una treintena de pinturas sobre tela que permiten examinar la evolución de Ráfols Casamada desde los ochenta, su etapa de madurez, hasta su muerte en 2007.
La Galería Fernández-Braso acoge, hasta el 23 de abril, una treintena de pinturas sobre tela que permiten examinar la evolución de Ráfols Casamada desde los ochenta, su etapa de madurez, hasta su muerte en 2007.