Miguel Ángel Tornero, oda al azar

Su proyecto The Random Series se expone en el Centro de Arte Alcobendas

Alcobendas,   13/05/2015

La base de la obra de Miguel Ángel Tornero es un extenso archivo fotográfico personal, en crecimiento continuo, para el que va documentando .a la vez que reelabora- su vida cotidiana, invitando al espectador a reflexionar sobre la suya propia, a mirarla con otros ojos.

En las imágenes de Tornero, jienense del 78, encontramos tiempos y escenarios que tienen algo de propio y también algo de lejano, atmósferas que vuelven inquietante lo que puede sernos familiar. La mayor parte de su trabajo está realizado a partir de collages, indistintamente digitales y analógicos, con los que el artista busca estirar los límites de la fotografía y abordar el medio desde una perspectiva multidisciplinar. Defiende Tornero que cualquier imagen es susceptible de ser utilizada, que siempre hay en ella un potencial expresivo que explorar.

Hasta el próximo 4 de julio, el Centro de Arte Alcobendas presenta “The Random Series”, un proyecto desarrollado a lo largo de cuatro años en Berlín, Roma y Madrid en el que se nos propone aproximarnos desde un enfoque nuevo a la fotografía, a la ciudad y a nosotros mismos.

Lo imprevisto cobra protagonismo  y determina el ritmo de la serie

Durante sus estancias en cada una de estas ciudades, Tornero, atendiendo a su procedimiento de trabajo habitual, fue fotografiando su día a día de forma intensa e instintiva, recopilando imágenes que después conformarían la materia prima de sus collages digitales finales.

Su actitud ante la fotografía y ante la ciudad está dominada por la curiosidad y por el instinto: podríamos confundir a Tornero con un flâneur o con un turista japonés obsesionado por documentarlo todo, por asimilar y generar ideas a partir de una información en bruto, sin procesar ni priorizar, caótica como la que reciben los niños.

El acto fotográfico es, en definitiva, el objeto central de sus reflexiones y en la elaboración de sus collages el andaluz se sirve del error de un software que no está programado para coser imágenes sin relación aparente. No anticipa los parámetros de corte y unión que el programa va a seguir, así que lo imprevisto cobra protagonismo  y determina el ritmo de la serie. El azar es, por tanto, fundamental en estas obras, imágenes imposibles nacidas de una ordenación digital que ha mezclado sin cuidado memorias, sentimientos y casualidades.

Comisaría la exposición Carlos Fernández-Pello y las Random Series se acompañan de una publicación -hecha con motivo de su presentación en Berlín- en la que  el carácter experimental de las imágenes se extiende a lo literario mediante un proceso paralelo al utilizado en la serie fotográfica. El texto de origen ha sido traducido a diferentes idiomas recurriendo a las imprecisas herramientas de traducción que podemos encontrar en internet. El resultado lo forman textos incongruentes, de complicada lectura, que parecen avisarnos de que a veces la razón y el lenguaje no son suficientes.