El New Museum of Contemporary Art de Nueva York acoge, hasta el 1 de septiembre, una esperada retrospectiva de Llyn Foulkes que supone también su primera exposición individual en la ciudad.
Influido por artistas que trabajaron en la década de los sesenta en la Costa Oeste, como Ed Kienholz y Bruce Conner, Foulkes mostrará en el New Museum cerca de un centenar de trabajos representativos de su medio siglo de carrera, desde sus emocionales e impecables paisajes norteamericanos de los primeros sesenta hasta sus pinturas recientes de índole narrativa pasando por sus perturbadores retratos de los setenta. Su producción es difícil de categorizar y no rechaza el uso de materiales variados sobre el lienzo para favorecer la profundidad.