Arqueólogos guatemaltecos han hallado en el centro arqueológico precolombino de Holmul, al norte de Guatemala, un espectacular friso maya. Tiene
ocho metros de largo por dos de ancho y se encontró en una pirámide maya que data del año 600 después de Cristo y que estaba decorada con imágenes de dioses y gobernantes y una larga inscripción.
Bajo la estructura se halló una tumba con los restos de un individuo acompañado de 28 vasijas cerámicas y una máscara de madera.