«Iker Serrano parte hacia el lienzo en blanco cargado de sus instrumentos de pintor y equipado para pasar la noche al raso. A la intemperie de la pintura. Sentado, con ropa de montaña, entre una tienda de campaña y su caballete portátil plantado en el suelo, recuerda a algunos cuadros de pintores plenairistas. Esto es, de los que hicieron de pintar al aire libre un rasgo de estilo. Cuadros de Giovanni Fattori, de Manet, de Singer Sargent, de Cézanne o de Winslow Homer. Pero en vez de salir al exterior del estudio, a un promontorio con vistas al horizonte o a un claro del bosque, Iker Serrano se adentra en su invención. Es un plenairista de lo imaginario». Sus trabajos se muestran, hasta el 30 de mayo, en la Galería Utopía Parkway.