La Feria del Libro cerró sus puertas ayer con una cifra de ventas que superó los 7,9 millones de euros, cifra que supone un incremento del 6,1% respecto a 2014. El director de la Feria, Teodoro Sacristán, insiste en que, pese a los buenos datos, para que el sector se revitalice es necesario que el público siga acudiendo a las librerías el resto del año.