La Neue Nationalgalerie, construida en 1969, es la última obra del arquitecto berlinés Mies van der Rohe y también la primera de este en su ciudad natal. El edificio consiste en un enorme zócalo de piedra sobre el que se levanta una gran cubierta metálica ortogonal que se apoya sobre ocho pilares y cuyo es cerramiento una piel de vidrio en todos sus lados.
En el gran zócalo se aloja la exposición permanente que cuenta con obras maestras de la Bahuaus, el expresionismo, el cubismo y el surrealismo, así como con trabajos de Munch, Kirchner, Picasso, Klee, Feininger, Dix o Kokoschka entre otros. Sobre el podio se levanta el espacio que acoge las exposiciones temporales y que muchos han venido a llamar «un templo de luz y de vidrio». Se trata de una enorme sala diáfana, a la que acuden más de 100.000 visitas anuales, cuyo espacio puede transformarse de manera fluida según la muestra que acoja. Desde ésta puede contemplarse el exterior, en el que se encuentran varias esculturas contemporáneas pertenecientes a los fondos del museo.