Cuando en 2009 la galería SEN, con Eugenia Niño al frente, cerró sus puertas, Antonio de Suñer que había desarrollado allí una larguísimas trayectoria, abrió un nuevo espacio de arte contemporáneo en Madrid bautizado con su nombre. Desde esta nueva sala centró sus esfuerzos en la exhibición de obras de Picasso, Miró, Dalí, Chillida, Tàpies… y el mejor arte de vanguardia.