Surgida por iniciativa de Henri Cartier-Bresson, Martine Frank y su hija Mélanie, la Fondation Henri Cartier-Bresson abrió sus puertas en mayo de 2003 en un elegante inmueble del barrio parisino de Montparnasse que fue previamente remodelado para ello.
Entre sus objetivos figuran preservar y dar a conocer el legado del fotógrafo y pinturas, esculturas y diseños de otros artistas con él relacionados y permitir a los investigadores la realización de inventarios y estudios serios en torno a la producción de Cartier-Bresson, así como organizar encuentros y coloquios para avanzar en el conocimiento de su obra.