El edificio gótico levantado a finales del siglo XIV como astillero, arsenal y almacén de utensilios navales de la ciudad, cuenta con un espacio distribuido en cinco naves paralelas sostenidas por arcos diafragma de ladrillo, cerrados con cubiertas a dos aguas acabadas en teja.
Históricamente las Atarazanas municipales nos dan información del importante comercio marítimo de Valencia -uno de los más significativos del Mediterráneo- durante los siglos XIV, XV y XVI. Declaradas Monumento Nacional en 1949, tras años de rehabilitación, son inauguradas en 1994 como espacio museístico.
Actualmente el edificio, dependiente del Ayuntamiento de Valencia – Concejalía de Cultura, alberga exposiciones temporales.