En la década de los sesenta, un grupo de artistas de vanguardia comenzó a impulsar la abstracción en nuevas direcciones: Helen Frankenthaler aplicó lavados acrílicos diluidos al lienzo de algodón sin imprimar y Morris Louis, Kenneth Noland o Jules Olitski vertieron, empaparon o rociaron metódicamente pintura sobre lienzos, eliminando el gesto que había resultado fundamental para los expresionistas abstractos en los cincuenta. En sus nuevos trabajos, figura y fondo se fundieron a través del color.
El Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York presenta, hasta el 2 de agosto de 2020, «The Fullness of Color: 1960s Painting», un exhaustivo examen al movimiento de la llamada abstracción postpictórica bajo el comisariado de Megan Fontanella.

«The Fullness of Color: 1960s Painting» en el Solomon R. Guggenheim Museum