La capilla mayor de la Basilica franciscana de Santa Croce, en Florencia, la última de este templo en ser decorada, en el s XIV, ya ha reabierto al público sus puertas tras cinco años cerrada por restauración. Sus impresionantes frescos abarcan una superficie de 800 metros cuadrados y son obra de Angolo Gaddi, fechándose en 1380.
Se considera a Gaddi heredero de la maestría pictórica de Giotto. Los frescos representan la Leyenda de la Vera Cruz, escrita por Jacopo da Voragine, y el público tiene ahora la oportunidad de contemplarlos muy de cerca subiéndose incluso a los andamios, que permanecerán en la capilla durante un año con este fin.