La Galería Tretiakov de Moscú presenta, desde mañana y hasta el 24 de abril, trabajos de influencia francesa creados por escultores rusos que se asentaron en París antes y después de la I Guerra Mundial. Todos ellos se mostraron en la Exposición Universal que tuvo lugar en la capital francesa en 1937. La exhibición incidirá en el modo en que sus estancias francesas ayudaron a estos artistas a superar la crisis de la escultura rusa entre mediados del siglo XIX y principios del XX.