Alex Francés trabaja desde hace veinte años en la consecución de una obra que hable sobre el sentido y la función de la imagen en relación con el cuerpo. Se sirve del dibujo, la escultura o la fotografía, el vídeo o la instalación.
Desde mañana presenta en La Virreina «8 cos enganxat», muestra compuesta de obras en las que la mirada no es cautiva del sentido de la vista. Propician la elaboración de mapas cognitivos, son piezas creadas para el intelecto.